El campo de la detección de microorganismos y compuestos de interés, esta experimentando una revolución derivada de las mejoras en biotecnología y nanotecnología, lo cuál está permitiendo el desarrollo de biosensores que permiten aportar frente a los sistemas de análisis actual mejoras disruptivas en cuanto a reducción de costes, tiempo de análisis, necesidad de preparación de muestras, detección de concentraciones muy bajas, posibilidad de realizar ensayos in situ, manejo por personal no cualificado, etc.



